30 de marzo de 2012



Mi amigo Jackie se quedaba dormido a todas horas y en todas partes. Algo que le impidió terminar sus estudios para desesperación de sus padres. Pero Jackie no lo podía evitar. De hecho cuando nos juntábamos siempre se quedaba transpuesto. Su caso se hizo conocido y hasta salió en una famosa revista. Después le perdimos la pista hasta que, muchos años después, supe de él por Bill. Me dijo que lo había visto en unos grandes almacenes, en la sección de colchones. Trabajaba allí ya que tenía puesto el uniforme de la empresa. Porque no hablaron. Jackie estaba a lo suyo y Bill, simplemente, no se atrevió a molestarle.

· Fondo musical para acompañar la lectura: Philip Glass - Music box from Candyman (Bernard Rose, 1992) (http://www.youtube.com/watch?v=1OIiFNKhtk0)

29 de marzo de 2012



El ridículo duró muy poco. Aunque la verdad, todo fue idea de mi hermana, que era demasiado soñadora y una desmesurada entusiasta de las Andrew Sisters. A mi me daba igual, pero sé que su ocurrencia les dio a papá y mamá un soplo de aire fresco por el simple hecho de que pensaron que el asunto les podía sacar, no sólo del anonimato de su vida corriente, sino proporcionarles unos suculentos beneficios económicos. Llegados a este punto, prefiero no contarles más. Porque ni mi madre era Nina Simone y ni mi padre Frank Sinatra. Como comprenderán, para mí lo más importante fue que ninguno de mis amigos del instituto escuchó el dichoso concurso de la radio.

· Fondo musical para acompañar la lectura: The Andrews Sisters - Boogie Woogie Bugle Boy (http://www.youtube.com/watch?v=VKEow5ONQyo)

28 de marzo de 2012




Decían las tías que el tío Maximiliano siempre fue muy guapo, aunque no sería hasta llegar a la adolescencia cuando él comenzó a ser consciente de ello. Como también fue la época en la que descubrió su verdadera vocación para la que, al parecer, la naturaleza le había dotado de una serie de aptitudes que nada tenían que ver con los libros, pues el tío era tal calamidad con los estudios que muy pronto los abandonó para dar rienda suelta a sus inquietudes. Sin embargo, era un hombre con las ideas muy claras, y supo aprovechar sus dotes, las cuales desarrolló haciendo un poco de deporte. Las tías nunca entraron en demasiados detalles, ya que me decían que el tío aparecía poco por casa y cuando lo hacía, apenas hablaba de sus cosas. Y que luego se independizó, y que por ello todo lo que sabían era por lo que oían a los demás. Que el resto fue, al parecer, por una combinación entre su entusiasmo por lo que hacía y su intuición para saber estar en el momento y en el lugar adecuado. Y aunque el tío no ganó medallas, fue un gran socorrista, algo que hizo hasta que sus fuerzas se lo permitieron. Sobre lo otro, que sé que es lo que en realidad desean saber, sólo les puedo decir que hubo infinidad de rumores, pero ya saben, a los niños no nos cuentan esas cosas.

· Fondo musical para acompañar la lectura: Louis Prima - Just a gigolo / I ain't go nobody (http://www.youtube.com/watch?v=O-a8kLtJSJ4&feature=related)

27 de marzo de 2012



Ellas eran inquietantes, extrañas, huidizas. Siempre vestían igual. Siempre de blanco. Parecían salidas de otra época. No se separaban nunca, ni siquiera en los recreos. No hablaban con nadie y si alguien se acercaba, ellas respondían con una mirada desafiante. Nunca vimos a sus padres. Una mañana nos dimos cuenta que habían desaparecido. El otro día, después de tantos años, me acordé de ellas. Hablaban en televisión de dos hermanas, casi ancianas, que habían condenado a muerte por no sé cuantos asesinatos. Me acerqué a la pantalla pero sus rostros no me fueron familiares. Sin embargo, he de confesar que por mi edad he perdido mucha vista.

· Fondo musical para acompañar la lectura: Krzysztof Komeda - Theme from Rosemary's baby (Roman Polanski, 1968) (http://www.youtube.com/watch?v=VQFwW8eAy4U)

26 de marzo de 2012



El primo Joe fue el ser más bruto e ignorante que he conocido en mi vida. También he de confesar que nuestra familia tampoco se caracterizó por su inteligencia. El primo quiso hacer dinero rápido y entró en la banda de Bobby Cassina, pero su actividad delictiva duró sólo un día. Era la época de la ley seca. Joe tenía que distraer a la pareja de policías que habitualmente vigilaba la zona mientras los demás sustraían el alcohol requisado en un almacén del puerto. Pero no sólo calculó mal los tiempos, sino que se puso en el peor sitio. Después de cumplir dos años de condena, el mundo del hampa procuró mantenerse alejado de él,… por si acaso.

· Fondo musical para acompañar la lectura: Sidney Bechet - Petite fleur (http://www.youtube.com/watch?v=F7x9ILhSYiI)

23 de marzo de 2012



Según algunos, fue demasiado intenso y extremo. Mi tío Norbert era un auténtico gigoló a lo que se unió, según decían, su belleza. Lo que le dio patente de corso para vivir alegremente. No había fin de semana que no tuviese un "affaire". El abuelo siempre mascullaba que lo que tenía que hacer su hijo era trabajar. Pero por los datos que me han llegado creo que en el fondo le envidiaba. Sea como fuere, lo que no pudo prever el tío Norbert cuando conquistó a Cornelia fue la pasión, el ímpetu y la visceralidad que ella derrochó por él. Creo que él también se enamoró y que ella trató, como pudo, de preservar su recuerdo hasta el final…

· Fondo musical para acompañar la lectura: Jane Birkin & Serge Gainsbourg - Je t'aime,... moi non plus (http://www.youtube.com/watch?v=k3Fa4lOQfbA)

22 de marzo de 2012



Sé que esta vez lo más probable es que les aburra, pero fue así. Yo no tengo la culpa de que mi madre estuviese obsesionada con ese irritante concurso televisivo llamado “Housewife of the year”; de que mi hermana, además de sacar matrículas, fuese la chica más popular del instituto; de que ambas tuviesen la estúpida costumbre de despedir a mi padre cada vez que se iba al trabajo en su Cadillac; de que, precisamente, mi padre se diese aires de grandeza en casa cuando en realidad era un dócil y grisáceo empleado; de que yo no tuviese lo que hay que tener para rebelarme…

· Fondo musical para acompañar la lectura: François Couperin - Les Baricades Mistérieuses, Book II, Sixième Ordre - Angela Hewitt (piano) (https://www.youtube.com/watch?v=vzSF2lAbn0c)

21 de marzo de 2012



Los Broussard siempre nos parecieron una pareja muy extraña. Recuerdo que era tal la curiosidad que nos provocaba a mis amigos y a mí que, cada día, tras llegar a casa después del colegio, y con el bocadillo en la mano, nos ocultábamos durante horas sin perder de vista su vivienda. No sé si era por nuestra desmesurada afición al cine de ciencia-ficción, pero estábamos seguros de que eran extraterrestres. Años después, al asistir a la representación teatral de RUR me topé con los Broussard, ya ancianos. Al parecer eran unos famosos actores que llevaban más de 30 años haciendo la obra de Karel Capek con gran éxito de público.

· Fondo musical para acompañar la lectura: Bernard Herrmann - Music from The day the eart stood still (Robert Wise, 1951) (http://www.youtube.com/watch?v=p_EjaHvdLg8)

20 de marzo de 2012



En mi vida nunca ha habido nada especial que se saliera de lo cotidiano salvo por los sentimientos encontrados que provocaba en mis padres. Yo era hijo único. Mi madre me trataba con excesiva ternura, algo que mi padre, que era un hombre muy bruto, no soportaba, cosa que solucionaba yéndose a la taberna con sus compañeros de la fábrica. Pero lo de mi disfraz blanco para la función del colegio fue un duro golpe. Allí estaba yo, con mis amigos dando saltitos sobre el escenario. Mi padre estuvo varias semanas sin beber ya que no se atrevió a pisar los bares por miedo al recochineo general. Pasada la tormenta todo volvió a ser como siempre.


· Fondo musical para acompañar la lectura: Django Reinhardt - Minor swing http://www.youtube.com/watch?v=VpmOTGungnA)

16 de marzo de 2012



Ahora, a mis ochenta y muchos he de confesar que mi hermana Anabelle siempre fue demasiado extrema y visceral con los demás. Recuerdo que, desde niña, fue una persona muy conflictiva. Sin embargo conmigo tenía una complicidad… como lo diría… especial. De hecho, siempre estuvimos muy unidos. Ahora ya nada me importa. Tan sólo tratamos de sobrevivir como pudimos. Nuestra intención no era hacer daño a nadie… pero ahora soy viejo y desde que Anabelle murió en la silla eléctrica, duermo más tranquilo. También es cierto que todo el mundo se ha olvidado de mí. Es la ventaja de ser un preso en régimen de incomunicación.

· Fondo musical para acompañar la lectura: Mihály Vig - Over and done cantada por Vali Kerekes en La condena (Kárhozat, Béla Tarr, 1988) (http://www.youtube.com/watch?v=3-NGzMM45A8&feature=related)

15 de marzo de 2012



El tío Earl tenía la manía de ir a todas partes con las manos metidas en los bolsillos de los pantalones. Lo que, según la familia, le daba un aspecto muy vulgar, a pesar de que era el dueño de una granja en Iowa. Un día vino una comitiva soviética para conocer el sistema de producción agroalimentario. No sé nada sobre este tema, pero les puedo contar que los rusos que visitaron las instalaciones del tío Earl quedaron muy sorprendidos. Y eso que para mí era un barrizal lleno de animales. Cuando lo dije en voz alta, la tía, que era muy revolucionaria, me dio un cachete mientras exclamó: «¡Cállate Henry! No ves que el del pelo blanco es Nikita Khrushchev».

· Fondo musical para acompañar la lectura: Mihály Vig - Valuska del film Werckmeister harmóniák (Béla Tarr, 2000) (http://www.youtube.com/watch?v=tRl3VQQ0GUA)

14 de marzo de 2012



Cada vez que alguien se cruzaba con ellos en el rellano de la escalera, Axel y Elvira apenas emitían susurro alguno y Elke inclinaba ligeramente su cabeza, con esa mirada penetrante que provocaba escalofríos. Iban los tres juntos a todas partes y casi siempre a hurtadillas. Poco se sabía de sus vidas. Algo que fomentó la imaginación del vecindario con descabellados rumores en los que se mezclaban incestos, asesinatos y psiquiátricos. Años después me invitaron a una sesión de espiritismo. Y allí estaban los tres. Elke era la médium. Después aparecieron unos inspectores de policía y se los llevaron esposados. Pero esta vez Elke miró al suelo.

· Fondo musical para acompañar la lectura: Roland Kirk - Serenade to a cuckoo (http://www.youtube.com/watch?v=_q8Ye58uL5o)

13 de marzo de 2012



La extraña habilidad de clavarse agujas de tricotar le proporcionó a Bob una enorme popularidad desde que comenzó su carrera en el circo de los hermanos Fratelli. Su número causaba gran sensación allá donde lo presentaba. Y Bob acabó dando el salto. Aún hoy en día muchos recuerdan sus actuaciones en las salas de fiestas y teatros de las principales ciudades del país. Algo que a él y a su mujer Eleanor les permitió conocer infinidad de gentes y lugares. Sin embargo, a pesar del dinero y la fama, Bob no fue feliz. Lo peor no eran las molestias que padecía cuando intentaba hablar o comer, sino las que sufría cada vez que trataba de besar a Eleanor.

· Fondo musical para acompañar la lectura: John Sinclair & Planet D - Sendin' The Vipers (http://www.youtube.com/watch?v=8cCwRraSKjQ)

12 de marzo de 2012



Alan McCann jamás había visto ese extraño invento hasta el día en que su mujer Ellen se empeñó en cumplir su ilusión de tener a la familia retratada en una fotografía. Además, a la señora McCann no le hacía ninguna gracia la idea de su nuera de tener de ponerse delante de esa caja diabólica y, menos aún, si la manipulaba un desconocido. Y todo para que al final saliese una imagen en blanco y negro. Aunque también era cierto que en su futuro tampoco había cabida para demasiados colores. Sin embargo, Ellen esbozó una sonrisa.

· Fondo musical para acompañar la lectura: Jimmie Revard & His Oklahoma Playboys - Triflin' Gal (http://www.youtube.com/watch?v=pxFHoyn-QZY)

9 de marzo de 2012



Ya apuntaba maneras, según me dijeron muchos años después mis padres, cuando decidieron hacerse su primer retrato familiar en la pequeña tienda de fotografía que tenía un amigo suyo en el barrio de Chiyoda, en Tokio. Mantuve bien quietos mis brazos mientras el señor Hayashi sacaba la instantánea. Pero cuando vi “Los siete samuráis” en la sala de cine donde mi padre trabajaba como acomodador, decidí que quería ser como Toshiro Mifune. Una idea que después mi enclenque constitución física y mi mala dicción se encargaron de quitarme de la cabeza para alegría de mis progenitores, que sintieron un gran orgullo cuando acepté el puesto que mi padre dejó al jubilarse.

· Fondo musical para acompañar la lectura: Fumio Hayasaka - Banda sonora de Los siete samurais (Akira Kurosawa, 1954) (http://www.youtube.com/watch?v=KXi5SUipbg8)

8 de marzo de 2012



El abuelo Robert fue para mí un personaje fascinante. Los tiempos que le tocaron vivir no le permitieron muchas opciones para elegir y, aún así, siempre admiré su excentricidad, aunque no fuese más allá de la pura nadería. Nunca destacó en nada pero la irritación que provocaba en la familia era para mí algo importante. Siempre creí que le tenían envidia porque, en realidad, él disfrutaba de una libertad que ellos no tenían en su obsesión por mantener las apariencias. Lo único que le sucedía al abuelo es que en su menuda figura aunaba su desmesurada afición por el whisky escocés con las ganas de dar la nota. Aunque también fui consciente de la paciencia que derrochó la abuela Irene.

· Fondo musical para acompañar la lectura: Tom Waits - Goodnight Irene (http://www.youtube.com/watch?v=My2u2QyvyF4)

6 de marzo de 2012



Cedric era el hermano mayor de mi madre y una de las mayores calamidades de la familia. Fue un tarambana que se pasó la mayor parte de su existencia viviendo a costa de los suyos. Hasta que un día agotó la paciencia de mis padres. Aún lo recuerdo. Yo tenía ocho años cuando le dio por hacer una de sus bravuconadas más absurdas. Reunió a sus antiguas novias y llamó a un fotógrafo de prensa para que inmortalizase la hazaña que, según él, le daría fama y dinero. Pero su torpeza le impidió prever las intenciones de las chicas. Cedric no llegó a soltarse de la escalera. Y como era de suponer, la familia se negó a pagarle un dentista.

5 de marzo de 2012



Smaran Bannerjee era un hombre discreto que tenía un pequeño restaurante en Queens. Un día un cliente le confundió con Sammy Davis Jr. La voz corrió como la pólvora y en las siguientes semanas su local se llenó prácticamente todos los días. Incluso se puso de moda entre las celebridades. Nadie se había percatado del asunto. Y Smaran y su mujer Sudipta, pese a sus nervios, se cuidaron bien de disimularlo para aprovechar el golpe de suerte. Hasta que una noche alguien ligeramente embriagado le pidió que cantase “Mr. Bojangles”. Smaran, entre sudores, hizo lo que pudo. Como con su restaurante, para mantenerlo abierto después de aquel fatídico momento.

· Fondo musical para acompañar la lectura: Sammy Davis Jr - Mr. Bojangles

2 de marzo de 2012



La sonrisa seductora del señor Vogel aplacaba las iras de mis padres cada vez que se cruzaban. La causa eran los constantes estruendos provenientes de su garaje que, cosas del azar, estaba en frente del salón de nuestra casa. Es el inconveniente de tener a un inventor como vecino. Un día mis padres llegaron a reconocer que les hacían gracia sus ocurrencias aunque siempre pensaron que no le iban a llevar a ninguna parte. Nunca olvidaré cuando vi ese artefacto por primera vez. «Con este prototipo voy a triunfar con la chicas, Henrik» me dijo dándome una palmadita en la espalda antes de probarlo. Pero yo no me atreví a preguntarle donde pensaba sentarlas.

1 de marzo de 2012



Uno de los casos más inexplicables de la familia fue el del tío Hipólito. Todos se preguntaban cómo era posible que alguien con tan escasas aptitudes para los deportes de invierno mostrase una desmesurada afición por ellos. Pero, afortunadamente, le duró poco. Dado que jamás consiguió sostenerse sobre unos esquíes probó fortuna con el trineo. Y como era muy osado, lo hizo a lo grande y sin nieve. Abajo le miraban atónitos mi padre y el tío Emilio. El tío Hipólito sólo necesitó un salto para dedicar después su vida al ajedrez. Y como era habitual en él, también con escasa fortuna.